Guinovart, pintor catalán de reconocimiento internacional, fue un amante del arte y del vino. GUINOVART SABíA DISFRUTAR DE LOS PEQUEÑOS PLACERES DE LA VIDA.
Era una persona CON UNA SENSIBILIDAD ESPECIAL, muy ligado a la naturaleza, a la tierra. Fuera cual fuera el tema que lo inspirara en cada momento, él siempre PERCIBíA LA ESENCIA Y LA SABíA EXPRESAR CON FUERZA.
NOS ENAMORAMOS. Nosotros de su obra y su sencillez, era imposible no hacerlo, y él de nuestra ilusión y de nuestro Saó.
Este fue el motivo que hizo que tuviéramos el honor de contar con su ayuda para el diseño de la bodega y que creara un impresionante MURAL HOMENAJE AL MUNDO DEL VINO, que tanto le fascinaba, destinado a presidir nuestra sala de catas. El mural de 10,5 metros, fue su última gran obra.