Año 0 - Josep Guinovart i Bertran

El Órgano de Campo

El Viñedo de los Artistas empezó como un pensamiento de Guinovart sobre un terreno antes lleno de almendros que hicimos nuestro y le dimos forma. Imaginamos un manto de viña verde ondeando como un barco pirata, a veces cadencioso como las notas de un saxo, otras tal vez silencioso y prometedor como una tela en blanco. El Viñedo de los Artistas es esto, un espacio abierto al viento para que éste hable a través de un órgano de campo, un lugar libre para que alguien que tenga algo por decir se lo haga un poco suyo roturándolo con su propio lenguaje. Una ágora de la expresión artística en fusión con la tierra. Una tierra pobre, llena de cantos rodados, seca: perfecta para un gran vino.

El Viñedo de los Artistas quiere ser un homenaje a quien una vez se lo imaginó, Guino, y es a él, a nuestro amigo, a quien le dedicamos el año 0, el del comienzo, y su escultura “El Órgano de Campo” es el testigo eterno.

"El Órgano de Campo, un instrumento para que el viento pueda cantar a las cepas…"

Inauguración

Vídeo de la fiesta del Año 0 en el Viñedo de los Artistas
MÁGNUM EDICIÓN COLECCIONISTA
JOSEP GUINOVART

Josep Guinovart i Bertran

(BARCELONA 20 DE MARZO DE 1927- 12 DE DICIEMBRE DE 2007)
Up Down
Josep Guinovart nació en una familia menestral y muy joven, con catorce años, ya se documenta su labor como pintor de paredes en el taller familiar.
Pasaría gran parte de la Guerra Civil en la villa de Agramunt, junto con su madre, abuelo, tías y hermanos, que le permitieron acercarse directamente a la naturaleza, las herramientas y los animales. Pasado el enfrentamiento bélico, justamente en 1941, ingresó en la Escuela de Maestros Pintores, época en que se inició en la pintura al aire libre en las afueras de Barcelona, especialmente en Sant Genís dels Agudells. Dos años después ingresó en la Escuela de Artes y Oficios de la calle Aribau y en 1944 consta como alumno de la Escuela de la Llotja.
En 1946, Guinovart concluiría sus estudios en la Escuela de Artes y Oficios y obtendría una beca del Fomento de las Artes Decorativas (FAD). Sus primeras obras están fuertemente marcadas por Nonell y Gimeno.
En 1948, verano del que pasó a la villa leridana de Agramunt, de donde era su madre, presentó su primera exposición individual en la Galería Syra de Barcelona. Desde aquel momento abandonó el realismo de intención naturalista. A finales de la década de los cuarenta y principios de los cincuenta se vinculó al grupo Dau al Set, donde consolidó planteamientos ideológicos y desde entonces consideró ineludible la ruptura con las formas imperantes en el arte, deviniendo ese grupo como una ventana al arte de vanguardia europeo. Sin embargo, se sentía desvinculado de la generación de artistas como Joan Miró.
1951 fue un año decisivo en la trayectoria profesional de Guinovart, ya que se dedicó plenamente a la pintura y realizó sus primeros grabados al aguafuerte para ilustrar los libros “Homenaje a García Lorca” y “Cantos espirituales negros” de Editorial Cobalto. Se inició en esta disciplina de manera autodidacta y, como en el resto de lenguajes artísticos, realizó una búsqueda constante. Durante ese año también ilustró el programa del concierto de jazz de Mezzrow, el Hot Club y Club49 de Barcelona.
En 1953 ganó una beca del Instituto Francés para realizar un viaje a París de cinco meses donde se empapó de la obra de Cézanne y Matisse.
Ilustraría con cinco dibujos la Carta a Miguel Hernández de Cesáreo Rodríguez-Aguilera, proyecto incluido en el número de marzo de la revista Dau al Set. A su regreso a Barcelona fue fundador con Antoni Tàpies, Joan Josep Tharrats, Modest Cuixart, Marc Aleu, Jordi Mercadé y Jaume Muxart del Grupo Taüll que tuvo una vida efímera, pero reunió algunos de los artistas más destacados. Después de una temporada trabajando en ilustraciones y decorados escenográficos, hacia 1957, inició una decantación hacia el arte abstracto, utilizando elementos tridimensionales casi constantemente en sus obras, la mayoría también de gran formato. Durante el año 1955 realizó la decoración y figurines para el ballet de Juan Tena Suite de Hidalgo, y realizó murales en Moto Guzzi Hispania y en un edificio del Turó Parc barcelonés.
También de este año constan tres murales realizados por el vestíbulo y la sala de teatro y cine de los Hogares Mundet, y un mural para el edificio Pirelli de Barcelona.
Durante la década de los cincuenta participó en muchas bienales de arte contemporáneo en Sao Paulo en 1952 y 1957, en Alejandría en 1955 y en Venecia en 1958 así como en 1962. Así salía de España de manera oficial y podía constatar que las artes plásticas de vanguardia no resultaban incómodas al régimen franquista a diferencia de otros lenguajes como el literario o el cinematográfico. Posteriormente, Guinovart se mostraba convencido de que la pintura o la escultura en nuestro país estaban a nivel internacional, pero que había una grave falta de formación escolar, ya que el arte contemporáneo llegaba al público como vacío de significado.
En 1960 comenzó a trabajar en el campo de la litografía, la cual se lo permitió seguir experimentando con el grabado. De esta década destacan los decorados que hizo para “Historia de los Tarantos” (1962) de Alfredo Mañas, “Bodas de Sangre” (1963) de Federico García Lorca, “La feria del Come y Calla” (1964) de Mañas y “La dama boba” ( 1966) de Lope de Vega; las ilustraciones del libro “Poesías” (1962), de Salvat Papasseit, de la Editorial Arial, y los diez artículo de Julián Marías en “El Noticiero Universal” (1965); y los murales para la casa de los señores Almirante (1962), del arquitecto Leonori, el mural cerámico de Riudellots de la Selva y el esgrafiado por un edificio de la calle Balmes-Padua (1963), obra del arquitecto Carmona Sanz .
En 1969 estrenó nuevo estudio en Castelldefels, Can Tieso, el mismo año en que Cesáreo Rodríguez-Aguilera publicaba un estudio monográfico sobre la obra de Guinovart en la revista Cuadernos Hispanoamericanos.
En 1970, cuando empezó a trabajar con la serigrafía, realizó los carteles para el Primer Festival Popular de Poesía Catalana (Barcelona) y para el Primer Festival de la Canción Popular (Lleida). Durante esta década realizó numerosos viajes (Portugal, Francia, Estados Unidos de América).
Sin embargo, destaca el hecho de que el Museo Guggenheim de Nueva York compró dos aguafuertes y que Guinovart hiciera una donación que haga de más de cien esculturas de madera policromada al Museo de Arte Moderno de Barcelona (1978).
En 1982 planificó la escenografía, a la manera de friso corrido, en homenaje al Guernica de Picasso, que se mostró en la galería neoyorquina The Exhibition Space del Soho.
En 1989 comienza a plantear el futuro Espacio Guinovart de Agramunt, año en el que precisamente se publica otro estudio dedicado al artista, “Josep Guinovart-Joaquim Molas” de la colección Diálogos en Barcelona. El año siguiente, en 1990, se inaugura en el patio del colegio público Macià-Companys de Agramunt el monumento de Guinovart dedicado a la memoria de Companys.
En 1992 se publica el libro Los carteles olímpicos, Barcelona, COOB.
En 1994 se inauguró un museo o espacio de arte en Agramunt dedicado a su obra, población en la que había nacido su madre y en la que él siempre había estado vinculado. El museo se llama el “Espai Guinovart de Agramunt”, y comparte municipio con "Lo Pardal", la casa de la poesía visual de Guillem Viladot.
En el año 2002, cuando se conmemoró su setenta aniversario, se le proclamó Hijo Adoptivo de la Villa de Agramunt.
En el año 2006 diseña la bodega Mas Blanch i Jové en La Pobla de Cérvoles y fue el ideólogo de El Viñedo de los Artistas que se inauguró de forma póstuma como homenaje al artista en el año 2010 con la presentación de su escultura "El Órgano de Campo": un instrumento de 6 metros de altura instalado para que el viento pueda cantar a las cepas. En dicha bodega también se puede ver la obra "In Vino Veritas" de 10,5m, así como diferentes obras del artista.
Josep Guinovart falleció en Barcelona el 12 de diciembre de 2007. Desde su muerte se han organizado numerosas exposiciones dentro y fuera del territorio y tanto la Fundación Josep Guinovart como Mas Blanch i Jové siguen difundiendo su obra.

Otras obras del artista